4 Trampas Que Te Alejan De Tu Paz ¿Cómo Salir De Ellas?

Hace un par de semanas estaba apoyando en una Certificación de Coaching y me impresionó mucho uno de los acuerdos que fue propuesto para vivir los días que duraría la formación.

Este fue, “evitar la queja, el juicio y la crítica”. ¡Uff!, he trabajado, y lo sigo haciendo cada día, con el juicio y la crítica, no había reflexionado mucho sobre la queja.

Así que a partir de esos días me propuse estar más atenta y descubrirme haciendo alguna de ellas.

Y para este artículo que te comparto, decidí agregar una más, la comparación.

4 Trampas Que Te Alejan De Tu Paz ¿Cómo Salir de Ellas?

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  1. La Queja. ¡Por qué tengo que hacerlo yo!, ¡que horrible calor!, ¡nunca me apoya!, ¡todo está carísimo!…
  2. El Juicio. ¿Cómo puede ser tan inconsciente?, ¡parece que no le importara!, ¡ella debería salir menos!, ¡él debería ser más activo!…
  3. La Crítica. ¡Qué gorda se puso!, ¡qué flaca está!, ¡está loco!, ¡que se vea en un espejo!, ¡a su edad!…
  4. La Comparación. ¿Cómo ella siendo así tiene pareja y yo no?, ¡lo hace ver tan fácil!, ¡esa empresa se lleva todos los clientes!…

¿Te reconoces? ¡Es urgente que te hagas consciente de esto! Estás eligiendo salir de tu paz.

Ahora pregúntate, ¿cuánto de tu tiempo, energía o pensamientos inviertes en estas acciones? ¡Miles de pensamientos a cada minuto!, ¿verdad?

Estas resistiéndote todo el tiempo a lo que está ocurriendo frente a ti, queriendo controlar lo que muchas veces no está en tus manos, ¡agotador!

Todas son trampas del ego, esa imagen distorsionada de quien eres. Te hace creer que eres diferente de los demás, compite todo el tiempo y responde desde el miedo.

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Vives la ilusión de creer que tus ideas, pensamientos, creencias y formas de hacer las cosas, son la verdad absoluta, y además que todos deben ver la vida como tú la ves o hacer las cosas a tu manera.

Esto te separa de quienes te rodean, y peor aún, de las personas que amas. Todo lo crítico que eres hacia los otros, lo eres, incluso más, contigo, lastimando el amor por ti.

Te mantiene en estados de enojo, frustración, ira, conflicto, lucha y resentimiento.

¿Cómo Salir De Ellas?

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#1 Simplemente ¡Decídete!

¿Quieres soltar la queja, la crítica, el juicio y la comparación? Muy bien, un paso a la vez, un pensamiento a la vez, y poco a poco serán menos las ocasiones donde elijas hacerle caso al ego.

Es como crear nuevos y mejores hábitos.

#2 Todo Empieza En Ti.

Empieza a crecer en la consciencia de mirar tus pensamientos, descubrirte expresando la queja, el juicio, la crítica o la comparación.

¡Así empieza toda transformación!

Cuando alcanzas a contemplar o ver esto en ti, entonces simplemente lo dejas pasar de largo y se desvanece.

Sin resistir, simplemente los miras y ocupas ese espacio con un pensamiento distinto.

El espacio entre tu pensamiento y tu reacción se ira abriendo y así eres más libre de elegir.

#3 Todos Estamos Librando Nuestras Propias Batallas.

Mirar con amor, a lo que ocurre y a las personas. Todos estamos haciendo lo mejor que podemos.

Comprendamos, unámonos con las personas, seamos amables. Se un agente de cambio, el mundo lo único que necesita es amor.

#4 Dedícale Un Pensamiento Agradable.

Respira y envíale amor y bendiciones. Observa y elije encontrar algo para reconocerle al otro.

#5 Enfócate En Soluciones.

Si hay algo que no te gusta y reconoces que sí puedes hacer algo por cambiarlo, entonces ¡manos a la obra!

Si puedes dar tu opinión o sugerir algo desde el amor, considerando que puede ser de apoyo, entonces deja la queja ¡y propón!

Recuerda, la elección entre un corazón en paz o un corazón en guerra siempre ha estado en tus manos. Mantener tu tranquilidad está a un pensamiento de distancia.

Y cierro con una frase que encuentro muy adecuada para la ocasión:

“Deja de tratar de cambiar al mundo. Es una batalla de nunca acabar.

Comienza por amar al mundo tal y como es.

Y eso empezará a cambiarlo todo.

Hay una luz que nunca se apaga… y esa luz eres tú”. – Jeff Foster –

 

2017-07-18T11:45:51+00:00